Los extraterrestres existen?

¿La Biblia puede aclararnos esta duda?

Hay mil conjeturas que los hombres se hacen sobre los «extraterrestres», y el objetivo último de convencer sobre esto, es apoyar la evolución pues ciertos postulados evolucionistas necesitan la teoría de la existencia de vida inteligente en otras partes del universo.

Pero si entendemos el universo y la vida desde lo que dice la Biblia, podemos decir que no existen los extraterrestres.

¿Por qué podemos decir esto?

Primero debemos recordar que no existe vida que no haya sido creada por Dios.

En todo el relato de la creación, la Tierra es el punto central, todo lo demás que se crea es para que se cumpla el propósito de lo que Dios va a desarrollar en la Tierra.

Por ejemplo, sol, luna, estrellas… fueron creados para marcar las estaciones de la Tierra. 

Así que la vida en la Tierra no se origina con otra vida inteligente y moral de otro planeta.

Toda la Biblia afirma que la Tierra fue creada para los hombres. 

Los cielos son los cielos de Jehová; Y ha dado la tierra a los hijos de los hombres.

Salmos 115:16

Y además, la Tierra, es el lugar en el cual Dios desarrolla su plan, por eso Dios dice que la Tierra es el «estrado de mis pies»

Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies… Isaías 66:1

Esta exclusividad que recibe la Tierra muestra que Dios, a ella, la preparó y la separó del resto de la creación para desarrollar la vida en ella. 

Pero esa creación, por culpa del pecado de Adán, ha sido sujeta a sufrimiento y maldición, por eso espera «un cielo nuevo y una tierra nueva». Si es la creación, es toda la creación.

Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Romanos 8:19-23

De existir extraterrestres, esos extraterrestres deberían haber sufrido las consecuencias del pecado de Adán, porque toda la creación «gime», pero no habría posibilidad de salvación para ellos pues Jesús se hizo «hombre» y  murió y resucitó por los «hombres» porque Dios preparó la salvación para los «hombres».

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. Filipenses 2:5-11

Jesús no se hizo marciano, se hizo hombre, y como hombre no tomó el lugar de ningún marciano por lo tanto no puso su vida en expiación por ellos. Porque no podemos olvidar que Jesús murió y resucitó una sola vez, no hubo un segundo plan de salvación en donde vuelve a morir y resucitar, ahora por los marcianos. 

Es imposible que Dios creara vida inteligente que sufriera las consecuencias del pecado de Adán y no les diera una posibilidad de salvación y es  imposible que exista una creación de Dios que no haya sido afectada por el pecado original. 

Como puedes ver, en el relato de la creación, ni en la centralidad de la Tierra, ni en el plan de salvación hay un sólo espacio en el que podamos incluir la vida extraterrestre de seres morales e inteligentes. 

¿Que se han visto y se ven cosas extrañas? Sí, se ven, no sabemos qué son pero vida inteligente y moral no son, si quieres, puedes conjeturar  una vida espiritual de origen demoníaco usando Efesios 6, pero eso es para otra charla.

Si la Biblia dice que ya no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia, ¿por qué también dice que debemos cumplir la ley de Cristo?

Pablo habla dos veces sobre «la ley de Cristo»:

Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Gálatas 6:2

a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. 1 Corintios 9:21

Por qué Pablo dice que tenemos que cumplir la ley de Cristo

Aunque en ningún lado de la Biblia se define específicamente a la «ley de Cristo», al estudiar la Palabra de Dios podemos concluir que con ese título Pablo se refiere a los grandes mandamientos en los cuales, dijo Jesús, que se resumía toda la ley y los profetas. 

Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios. Marcos 12:28-33

Es así que podemos entender que la «ley de Cristo» ordena amar a Dios y al prójimo como a uno mismo.

Jesús cumplió toda la ley pero nos dejó su propia ley, una que es establecida para toda la iglesia, no sólo para un pueblo o nación, una que trasciende razas y contextos sociales, una que surge de una orden, y esa orden es amar.

La «ley de Cristo» establece que no amo porque me nace y a aquellos a los cuales es fácil de amar, sino que amo a mi hermano porque Dios lo ordena y ese hermano ha Sido comprado por el mismo precio que yo y ha sido adoptado por el Padre del mismo modo que yo y ambos somos integrantes de la familia celestial que debe vivir en amor y unidad.

Cumpliendo la «ley de Cristo» estaríamos haciendo todo lo que Dios pide pues ese amor a Dios, a mí mismo y al prójimo, me lleva a no pecar contra Dios, contra mi propio cuerpo y contra mi hermano.

Y no pecamos por motivos legalistas sino porque muestra motivación es el amor.

¿Somos «Jehová junior», como dicen algunos por ahí?

Hay dos pasajes, especialmente, en la Biblia que menciona esto y que son mal usados por algunos grupos religiosos para dar a los cristianos el título de dioses; estos pasajes son:

Yo dije: Vosotros sois dioses… Salmo 82:6

Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois? Juan 10:34

Somos dioses junior

Siempre, siempre, siempre, para entender un versículo, debo mirarlo en su contexto.

En el contexto del Salmo 82, la Biblia, con el término «dioses» se está refiriendo a jueces y personas en autoridad o de gobierno.

En ese mismo contexto entendemos que ese título de «dios» al ser humano implica que es una persona con autoridad sobre otros y es una autoridad que le ha sido otorgada por Dios. 

Por lo tanto, estos «dioses» humanos dependen de Dios quien es la máxima autoridad y deben actuar con justicia porque deberán rendir cuentas ante el Juez Supremo de lo que hicieron con la autoridad que les ha sido delegada.

También podríamos ver en el contexto en que Moisés es llamado «dios»

Jehová dijo a Moisés: Mira, yo te he constituido dios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta. Éxodo 7:1

Moisés simplemente era el mensajero de Dios y estaba hablando las palabras de Dios. 

Era el representante de Dios ante el faraón.

El punto principal en el Salmo 82, es que los jueces terrenales deben actuar con imparcialidad y verdadera justicia, porque aún los jueces deberán comparecer un día ante EL Juez.

Si miramos el contexto en el cual Jesús habla de humanos como dioses, le estaban condenando por llamarse «Hijo de Dios» y es entonces que Jesús cita el Salmo 82:6 para recordarles que la ley se refiere a seres humanos como dioses a aquellos que tienen una autoridad delegada por Dios, por lo tanto, Él, que ha sido elegido y enviado por Dios como el Mesías prometido, tiene la autoridad dada por Dios para actuar como  «Hijo de Dios» 

Jesús simplemente usa un texto y una realidad conocida por ellos para demostrar su verdadera posición y autoridad como el Unigénito Hijo de Dios.

Y con esto ni Jesús está disminuyendo su deidad ni le está dando un poder especial a los hombres. 

Simplemente está dando una explicación de autoridad.

No podemos caer en la misma mentira que el diablo usó contra Eva en el Edén.

No somos pequeños dioses con autoridad de hacer cosas por encima de la autoridad de Dios, no somos «Jehová junior», Dios es Dios y nosotros sólo somos hombres y mujeres en los cuales Dios ha delegado autoridad para que actuemos en base a su voluntad

Quizás alguna vez viste esta publicación que se viralizó bastante hace un tiempo, te mostramos una captura para que la identifiques…

Tal vez, leer algo así, te hace preguntarte algunas cosas sobre Jesús, que queremos responderlas a continuación.

No tenía barba de hippie, era de nazareo, con el arreglo de esa barbatodos podían identificar que era un hombre elegido por Dios para una misión especial, no tenía mal aspecto, todo lo contrario.

Sus ideas no eran socialistas.

No defendía prostitutas, defendía a aquellos que querían abandonar su vida de pecado.

A las personas que alimentó no eran vagos que no quisieron trabajar sino personas que habían destinado un día para escuchar su Palabra, podríamos decir que habían ido a un culto especial.

Nunca desconoció la autoridad del rey ni del César, célebre es su frase «dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».

Cuando tuvo 12 años no predicó nada en contra del emperador ni contra nadie, por el contrario, lo que asombró fue su conocimiento certero de la ley y los profetas.

Sí fue educado de tal modo que nadie podía señalar en Él un error.

Sí trabajó, trabajó todo el tiempo necesario para que sus hermanas, tuvieran su dote para casarse y se preocupó de que María no quedara desamparada.

Conceptos erróneos sobre Jesús

Además era conocido por su excelente trabajo al fabricar yugos.

Simplemente por esos tres años cambió el rumbo de su vida, ya había cumplido con todo lo que le correspondió como hombre, ahora le tocaba cumplir con lo que el Padre le había encomendado para salvar al mundo.

Y no, no era uno menos, era el único que podía morir en la cruz y resucitar para salvar a los que en Él creen.

Tampoco fue la idea de Pilatos, fue el plan de la Trinidad desde antes de la fundación del mundo.

En los tiempos que corren, los valores son una cosa difícil de definir. Cada uno ha elegido los propios valores por los cuales vivir, como si eligieran el sabor de helado que prefieren hoy.

Y como todos proclaman el derecho a tener sus propios valores, el mundo está así, confundido y en caos.

Y lo tremendo que la validez que se le está dando a los valores cambia más rápido que el jean de moda. Los valores se hacen más obsoletos y más dejados de lado, de un modo mucho más rápido que el jean chupín; y los nuevos valores se asimilan más rápido que el nuevo corte de jean.

Este cambio está mostrando la realidad de nuestra sociedad.

¿Quiénes están determinando los valores de moda?

Youtubers, bloggers, músicos, actores, activistas de un lado y otro… 

Pero eso está muy lejos de lo que debía ser. De lo que es en realidad. Porque los valores emanan de Dios.

Todo lo que está escrito en ese libro que muchos consideran obsoleto, la Biblia, refleja el carácter moral de Dios, los valores por los que Dios quería que rigiéramos nuestras vidas.

Su Palabra es la que nos revela los verdaderos valores. 

Los únicos valores que hacen viable una vida en paz, la solidaridad, la confianza, la amistad, el fin de las traiciones, las enemistades… es que nuestra vida se impregne y viva por los valores de Dios.

Cualquier valor que contradiga a los valores de Dios, es falso, es mentira, trae caos y provoca destrucción de la familia, las amistades, la sociedad…

Anímate a vivir por los valores que allí enseñan y vas a descubrir la diferencia. Vas a comenzar a construir una vida que vale la pena y te transformarás en alguien en quien todos pueden confiar. Para esto es que sirven los valores


Los valores ¿Qué son? ¿Para qué sirven?

La lección de los  70 hombres para 1 misión, 

La gran lección de setenta hombres. No eran famosos, ni grandes teólogos, no eran especialistas en nada y de serlo sus especialidades no contaban para nada pues no se mencionan. Pero nos enseñan una gran lección. Hicieron lo que tenían que hacer y los hicieron bien. 

Cada uno de nosotros tiene una misión, un propósito, un servicio a Dios… cada uno de nosotros debemos hacer lo que tenemos que hacer y hacerlo bien.

Estos hombres no pensaron que era difícil, que no estaban preparados, que se iba a complicar, que no tenían ganas, o que se puede “barrer por donde ve la suegra” 

Tenemos que cumplir cada uno con la misión que nos ha sido confiada, tu pequeña misión, la que sólo tú puedes cumplir; tú solo en toda la creación puedes llenar esa misión. 

El cumplir con el propósito de Dios para nuestras vidas, mostrará cuanto es nuestro amor por Él. 

Dios espera que cada uno de nosotros esté en nuestra misión al “pie del cañón”, firmes, en nuestros puestos, haciendo lo que debemos hacer.

Dijimos que estos 70 hombres cumplieron con su misión bien, la pregunta es ¿porqué pudieron cumplirla bien? Hicieron todo al pie de la letra, y creyeron que Jesús cumpliría su parte del trato si ellos cumplían la suya. Es la única forma de que nosotros cumplamos nuestra misión, que sigamos las instrucciones de vida de Dios al pie de la letra y estemos seguros que Él cumplirá su parte del trato.

Por qué debo cumplir un propósito

Debemos entender que cada uno de los libros del Nuevo Testamento está vinculado con la predicación que Jesús les encargó a los apóstoles.

Estos hombres serían guiados por el Espíritu Santo para comenzar la predicación del evangelio.

Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros. Mateo 10:20

Ellos tenían la autoridad de Jesús, eran sus portavoces y sus enseñanzas fueron el fundamento de la iglesia que nacía (junto con las que habían heredado de los profetas)

Es así que la iglesia se funda en los fundamentos de los profetas y de los apóstoles.

Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,  Efesios 2:20

Para comunicarse con todas las iglesias que van naciendo, los apóstoles comienzan a escribir cartas para dirigir, corregir, instruir, a la iglesia.

Y las iglesias copiaban estas cartas y las compartían unos con otros.

Es así que nace naturalmente el canon del Nuevo Testamento al cual podíamos llamar un producto de la actividad de los apóstoles.

La iglesia primitiva, para conocer la verdadera enseñanza de Jesús, usaban la enseñanza de los apóstoles.

El Nuevo Testamento contiene esa enseñanza y nada más era necesario incluirse en ella.

Por qué no hay más libros en el Nuevo Testamento


Los cristianos debemos mantener una postura bíblica en cuanto a la ideología de género y todo lo que se desarrolla alrededor de ella.

Un género no puede ser definido obviando toda evidencia genética, biológica, científica y bíblica. 

Las experiencias, los sentires, las inclinaciones, las preferencias… etc., no pueden ser la base para definir el género.

Dios estableció dos géneros: masculino y femenino, cada uno de ellos se corresponde con un sexo que genéticamente está determinado; el género masculino se corresponde con el varón, el género femenino se corresponde con la mujer. Ambos sexos y géneros son diferentes y complementarios.

Los cristianos debemos entender que estamos viviendo en una anarquía moral que se aparta de toda realidad biológica, científica, genética y bíblica y como cristianos debemos defender la verdad.

Las sociedades al defender las ideologías de género han desarticulado la realidad de nuestra estructura física y están enseñando desde la infancia que hay niñas con pene y varones con vagina, algo completamente falso e incoherente.

Como cristianos debemos defender el diseño original de Dios, el sexo biológico se corresponde con el género con el cual debemos identificarnos, y en ese diseño de Dios las vidas de hombres y mujeres son completas.

Ante cualquiera que se sienta encerrado en un cuerpo que no corresponde con su género, como cristianos, debemos entender que el pecado es quien ha provocado esa percepción errada de sí mismo.

Los cristianos debemos enseñar a nuestros niños que Dios los hizo varones, debemos enseñarles la belleza y la bendición de ser varón. A nuestras niñas debemos enseñarles que Dios las hizo mujeres, debemos enseñares la belleza y la bendición de ser mujer.

No está mal enseñarles identificarse y apropiarse del género que corresponde con su sexo. David se lo enseñó a Salomón.

…esfuérzate, y sé hombre. 1 Reyes 2:2

Como cristianos debemos luchar por alcanzar con la verdad de Dios a todos los que han sido engañados por su propio pecado y por las ideologías de género que son patrocinadas por las grandes naciones y las grandes multinacionales que tienen intereses creados en que estas ideas se propaguen y que la pérdida de valores cristianos se acentúe en las sociedades.

Como cristianos debemos enseñarles que el pecado ha corrompido sus vidas y que están en el camino de la perdición pero que hay gracia de Dios para todo aquel que se arrepiente y se aparta de su pecado para vivir una vida nueva.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17

Los cristianos y la ideología de género

No hay nada que se le escape a Dios. Dios oye todas las palabras de todas las personas del universo, por lo tanto, lo importante, no es si escucha sino si tiene la intención de contestarnos.

La oración es el medio que Dios creó para que podamos comunicarnos con Él.

Es a través de la oración que le confesamos nuestros pecados y reconocemos nuestro arrepentimiento y necesidad de salvación.

Es a través de la oración que le expresamos nuestras necesidades, nuestros anhelos, nuestros miedos…

Pero debemos recordar que la oración es el medio que Dios instituyó para que su pueblo se comunique con Él.

Aunque Dios escucha a todo el mundo, ha dejado muy en claro las situaciones en las que no nos escuchará para respondernos.

a-Dios no escucha para respondernos si no estamos dispuestos a renunciar al pecado.

b-Dios no escucha para respondernos cuando pedimos para satisfacer nuestros deseos y caprichos

c-Dios no escucha para respondernos cuando lo que pedimos no está de acuerdo con el propósito que tiene para nosotros

d-Dios no puede respondernos cuando pedimos por costumbre y sin fe

Para que Dios responda nuestra oración, debemos ser sus hijos, hijos que se sujetan a su voluntad y renuncian día a día al pecado.

Dios escucha las oraciones


¿Por qué las Biblias católicas tienen más libros que las Biblias evangélicas?

A los libros apócrifos o deuterocanónicos podemos dividirlos en dos grupos: los aceptados por la Iglesia Católica y los no aceptados por la Iglesia Católica.

Los aceptados e incluidos en las  Biblias católicas son escritos judíos que datan entre el 200 a.C., y el 100 d.C.

Este grupo de libros adicionales reciben el nombre de “deuterocanónicos” o “apócrifos”.

Deuterocanónico significa “segundo cánon”; y apócrifos significan “escondidos”.

Se les llamó deuterocanónicos porque no integraron el primer cánon de la Biblia.

Se les llamaba apócrifos porque se creían que eran libros que se habían mantenido ocultos y un halo de misterio los rodeaba.

Entre los libros apócrifos del primer grupo, encontramos a 1 y 2 de Esdras, Tobías, Judit, Sabidurías de Salomón, Eclesiástico, Baruc, Carta a Jeremías, Oración de Manasés, 1 y 2 de Macabeos, y trozos que se agregan a los libros de Daniel y de Ester e integran el Antiguo Testamento de las Biblias católicas.

En estos libros se encuentran muchos errores y contradicciones y los judíos nunca los agregaron a su Torah y ni los primeros cristianos los tomaron como “Escritura”.

Ni Jesús ni los apóstoles  mencionan estos libros en ningún momento de sus ministerios.

Los errores y contradicciones que tienen son del tipo histórico, los hechos que narran no concuerdan con el tiempo en que son ubicados, y son doctrinalmente diferentes al resto de la Biblia.

La Iglesia Católica los agregó a su canon recién hacia el 1500 d.C., para poder apoyar ciertas doctrinas particulares de este grupo que no tienen apoyo ni validez en el resto de la Biblia.

Por ejemplo, es en estos libros que encuentran el apoyo para la petición a los santos, las ofrendas a cambio del perdón, las oraciones por los muertos, y otros puntos doctrinalmente incorrectos en el contexto global de la Biblia.

Se los puede considerar documentos históricos, de los cuales extraer alguna información, pero no como escritos inspirados por Dios. 

El segundo grupo de los libros apócrifos fue escrito entre el siglo I y el siglo VII d.C., y ellos atacan las bases del cristianismo.

Es por eso que ninguno de los grupos de los libros apócrifos es considerado como parte de las Escrituras para los evangélicos.

Qué son los libros apócrifos o deuterocanónicos